El panorama de las divisas ligadas a las materias primas ha centrado la atención de los inversores en estas últimas semanas, con el dólar australiano a la par que el oro sufriendo un retroceso severo.
El cambio de paradigma monetario en EEUU y las dificultades de China han provocado fuertes ajustes en los mercados globales, afectando especialmente a los mercados emergentes. Las divisas ligadas a las materias primas han sufrido depreciaciones severas contra las divisas cíclicas.
Un ejemplo es el Euro que ha superado la barrera de los 1,40 respecto al dólar australiano y la expectativa es que el rally contra el dólar neozelandés se amplié también hasta los 1,80. En este último cruce también se está produciendo un cambio en la tendencia primaria bajista de largo plazo que ira apreciando el euro paulatinamente.
El miedo a la inflación como causa de la expansión monetaria de los balances de los Bancos Centrales durante los últimos años va desapareciendo teniendo como consecuencia más inmediata el trasvase de posiciones del oro a otro tipo de activos. Por otra parte, la desaceleración de la demanda global en Asia así como en los activos productivos y el mercado inmobiliario en China añade más ingredientes hacia la corrección severa del súper ciclo alcista de las materias primas.
Relación entre materias primas y divisas
Este fuerte retroceso de las materias primas en el que estamos inmersos puede ser aprovechado también vendiendo divisas como CAD, NOK, NZD o AUD sin necesidad de operar en mercados de futuros de materias primas que tienen menos liquidez y horarios de negociación más restringidos.
El mercado Forex permite realizar operaciones las 24 horas, con horquillas más competitivas y fuerte liquidez si lo comparamos con el mercado de commodities; lo que evita la posibilidad manipulación del precio por muy potente que sea un fondo o gran institución.
Si observamos la siguiente gráfica vemos como el fuerte retroceso de los
últimos meses en el oro es paralelo y tiene una fuerte correlación con el cruce Aud/Usd. Esto se debe a que Australia es uno de los principales países exportadores y el dólar tradicionalmente se mueve de forma inversa al metal precioso que ante las expectativas de fuerte inflación actúa de valor refugio como “
The Ultimate form of Money”.