La constitución de un usufructo supone que el propietario de un bien, denominado nudo propietario, ceda el uso y disfrute del mismo, llamado usufructuario, pudiendo ser dicha cesión de carácter temporal o vitalicia.
Cuando el usufructo se constituye a cambio de un precio, el importe que paga el usufructuario al nudo propietario tendrá la consideración de rendimiento del capital a efectos del IRPF para el nudo propietario. Tratándose de usufructos sobre bienes inmuebles, el rendimiento será de carácter inmobiliario, mientras que el constituido sobre acciones y participaciones tendrá el carácter de mobiliario. Asimismo, resaltar que el reglamento del IRPF prevé la posibilidad de aplicar una reducción del 40 por ciento a los rendimientos derivados de la constitución de derechos de carácter vitalicio.
En cuanto a los usufructos recibidos a través de herencia o donación, el usufructuario previamente habrá tributado por su adquisición según las normas del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.
El desmembramiento de la propiedad supone que las rentas generadas por el bien corresponderán al usufructuario, por lo que será éste quien deberá tributar en el IRPF por las mismas.
Un primer caso que nos podemos encontrar sería el de un usufructo sobre un bien inmueble no arrendado. En esta situación, el usufructuario deberá tributar en su IRPF por la imputación de la renta inmobiliaria estimada como el dos por ciento del valor catastral del inmueble, a no ser que éste constituya su vivienda habitual, mientras que el nudo propietario declarará como rendimiento del capital inmobiliario el importe que reciba del usufructuario.
Un segundo supuesto sería aquel en que el usufructuario arrienda el inmueble. Al igual que en el caso anterior, el nudo propietario obtendrá el rendimiento del capital inmobiliario por la cantidad recibida del usufructuario y, a su vez, el usufructuario también obtendrá otro rendimiento del capital inmobiliario por las rentas del alquiler, si bien, cabe mencionar que podrá deducirse como gasto la amortización del propio usufructo.