Campox2
26/03/25 09:30
Ha respondido al tema El juego de los brokers: Una historia de venganza y trampa en el mundo del trading
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Marcos había pasado semanas aprendiendo con Gabriel. Cada sesión con su mentor le había mostrado lo equivocado que estaba en su antigua forma de operar. Todo lo que creía saber sobre trading era, en el mejor de los casos, irrelevante, y en el peor, parte de un sistema diseñado para hacerlo perder. —Tu problema es que piensas como un pez pequeño —le dijo Gabriel una noche, con gráficos abiertos en múltiples pantallas—. Te enseñaron a mirar indicadores, soportes y resistencias. Todo eso es basura. El mercado no es técnico. Es un juego de liquidez. Marcos lo entendía en teoría, pero había un problema: no tenía dinero para operar. Su cuenta estaba vacía. —Así que, ¿de qué me sirve saber esto si no puedo operar? —preguntó frustrado. Gabriel sonrió. —Hay muchas formas de operar sin dinero propio. ¿Has oído hablar de las prop firms? Las Prop Firms: ¿Una oportunidad o una trampa? Gabriel le explicó que existían empresas de trading propietarias (prop firms) que financiaban a traders con potencial. No prestaban dinero directamente, pero si Marcos demostraba que podía operar con consistencia en una cuenta de prueba, podría acceder a capital financiado. —Ellos ponen el dinero, tú operas, y compartes las ganancias —le explicó Gabriel—. Pero si pierdes, el riesgo lo asumen ellos. Parecía una gran oportunidad, pero Gabriel le advirtió que no todo era tan simple. —No te confundas, la mayoría de estas prop firms ganan dinero no con traders exitosos, sino con las tarifas que cobran por hacer las pruebas. Miles de personas pagan por demostrar que pueden operar, pero casi nadie pasa las pruebas. Es un modelo de negocio en sí mismo. Marcos lo entendió enseguida. Para muchas prop firms, los traders financiados no eran su prioridad. Su verdadero negocio era captar miles de aspirantes que pagarían repetidamente por intentarlo. —Algunas incluso manejan las cuentas de los traders como si fueran simulaciones. No estás operando con dinero real, solo estás haciendo que tus operaciones alimenten la liquidez del mercado y, a veces, ellos están en el otro lado de tu orden. —Entonces, ¿vale la pena o no? —preguntó Marcos. —Depende de cómo la uses. Si la ves como una oportunidad para operar sin arriesgar tu capital, es útil. Pero si te obsesionas con las pruebas y sigues pagando sin aprender, te conviertes en su cliente, no en un trader. La prueba y la cuenta financiada Con esta advertencia en mente, Marcos decidió intentarlo. Gabriel le ayudó a inscribirse en un programa de evaluación y le enseñó a operar bajo sus reglas: Evitar estrategias de alto riesgo.No sobreapalancarse.Seguir la liquidez y anticipar los movimientos de los grandes jugadores.Durante un mes, operó en una cuenta demo bajo condiciones estrictas. Fue difícil. Al principio, operaba con miedo a cometer errores y perder la prueba. Pero poco a poco, aplicando lo que Gabriel le había enseñado, empezó a entender el juego. El último día, recibió el correo: había pasado la prueba. —Bienvenido a la siguiente fase —dijo Gabriel—. Ahora tienes una cuenta financiada. Pero recuerda: sigues siendo un pequeño pez en un océano de tiburones. La primera operación con el método de los profesionales A la mañana siguiente, Marcos abrió su plataforma con una nueva mentalidad. Su cuenta tenía fondos de la prop firm, pero ahora cada operación contaba. —Vas a comprar aquí —le indicó Gabriel, señalando un punto que, para un trader minorista, parecía suicida. Era una zona de ruptura bajista. —Pero… todo el mundo está vendiendo… —Exacto —Gabriel sonrió—. Y por eso el precio subirá. Marcos ejecutó la orden. Durante los primeros minutos, el precio bajó ligeramente, lo que antes le habría hecho cerrar en pánico. Pero Gabriel le enseñó a mirar más allá: la liquidez estaba siendo absorbida. No eran ventas reales, era una manipulación para engañar a los minoristas. De pronto, el precio rebotó con fuerza. En menos de cinco minutos, los niveles que antes parecían de soporte se convirtieron en resistencia, y los vendedores quedaron atrapados. Marcos salió con ganancias. —Bienvenido al mundo real —dijo Gabriel, cerrando la sesión—. Ahora ya no eres la presa. Continuará...