
Amnistía Internacional acaba de promover una ciberacción, para solicitar a esa Junta que cese en su actitud. Aunque pueda parecer algo inútil, no lo es; este tipo de acciones ayuda a incrementar la presión sobre los tiranos. Éstos tratan de disimular sus actividades criminales negando los hechos (por eso matan periodistas, cierran locutorios y cibercafés, cortan líneas de teléfono, intervienen el correo...), pero hay que mostrarles que tenemos conocimiento de lo que hacen y que estamos observándolos. Y que, finalmente, tendrán que pagar sus crímenes ante el Tribunal Penal Internacional. Por favor, dedica un minuto al pacífico pueblo birmano.
Además, si hablas inglés, puedes seguir las noticias más actuales sobre las manifestaciones y su represión en el sitio que mantiene en internet la prensa de la oposición en Noruega (y que los militares están tratando de sabotear).