Tomy4
30/11/19 17:27
Ha comentado en el artículo Calidad de Nuestro Trabajo
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Estoy de acuerdo en que como concepto es mejor concentrarse en hacer pocas cosas bien, pero en el mundo real se dan circunstancias que te empujan a hacer lo contrario. Pienso en el mundo de la empresa donde la consecución de objetivos por parte de los directivos y la búsqueda constante de ingresos en un ambiente competitivo, empuja a los empleados a tener que realizar cada vez más tareas o asumir más carga de la debida con lo que se ven avocados a tratarlas más superficialmente, incluso a veces de manera temeraria, en aras de conseguir la mayor producción posible. Aquí el concepto de calidad no es prioritario.
Después hay personas que por su forma de afrontar los retos de la vida han tomado un camino multidisciplinario, pienso en mi padre, capaz, o más bien valiente para afrontar cosas tan dispares como llevar una peluquería, construir su propia vivienda desde los cimientos o hacer de matarife en una matanza casera de cerdos entre otras muchas cosas tan antagónicas como esas. En estos ejemplos la calidad no sería la misma si la casa la hiciera un albañil o si el cerdo lo matara un carnicero, pero las circunstancias de la vida lo llevaron a la autosuficiencia en todo lo que podía y tuvo su premio siendo capaz de sacar con éxito su familia adelante. Hay un dicho que dice: aprendiz de muchos oficios maestro de maldita cosa que bien se le podía aplicar a mi padre, pero echando la vista atrás no parece que ese aprendizaje le haya llevado por mal camino.
Otro caso que se me ocurre es cuando me comparo con mi mujer a la hora de hacer un mismo plato de comida. Mientras yo le dedico su tiempo a cada cosa, buscando a mi manera la perfección, ella lo hace todo en menos de la mitad de tiempo aunque se penalice la calidad del resultado final (suele preferir mis platos), cada uno tiene sus ventajas y sus inconvenientes.