Tienes que hacerlo, eso (lo de desconectarnos a veces) es lo que nos recarga, para que podamos seguir hasta el final. No digas "ya descansaré cuando se acaba todo eso", porque puede que no te quede fuerza hasta que todo eso se acabe... Tienes que recargarte una y otra vez ya por el camino, es como la gasolina, la necesitamos para poder correr bien, y poder triunfar. No desestimes la importancia de esos momentos, nos mantienen fuertes, por nuestros hijos. Justamente y primero por ellos debemos desconectarnos con frecuencia. Tienen que ver el héroe (o la heroína) en nosotros, no a un trapo usado y sin vida, sino uno que alza la vista hacia arriba, con dignidad, y cada día renovada de esperanza. Hay que hacer pausas, escapadas, desconecciones, es muy importante, por nuestros hijos.